lunes, 4 de agosto de 2008

13 abominaciones viajeras, y poetas guerreros invisibles para mí


Hoy salí de nuevo a caminar y pensé de nuevo en muchas cosas. Uno de los pensamientos que vinieron a mi mente entre tantos otros fue el siempre presente “¿Qué hubiera pasado si...?”; y lo estuve meditando sobre el viaje. En realidad me pregunto ahora ¿Qué hubiera pasado si hubiera viajado yo solo, sin compañía alguna?

Probablemente el aspecto del viaje hubiera cambiado radicalmente y no hubiera sido para nada parecido a cómo lo fue realmente. Yo mismo creo que el viaje resultó de muy buena manera, aunque no resultó perfecto, porque las cosas perfectas son muy poco comunes. No voy a entrar a filosofar sobre la perfección y su factibilidad, porque eso es tema de alguna otra noche meditabunda. Lo que ya dije, y mantengo por si no se entiende, es que el viaje resultó más bueno que malo. Y muchas cosas buenas y bonitas ya fueron dadas a conocer en mi anterior post sobre el peregrinaje mochilero al Cusco.

Este post ahora tratará de las abominaciones, las cosas malas y feas, que atentaron contra el viaje, para que este no lograra ser perfecto.

Una cosa que no pude soportar, y que siempre es un problema en cada día de mi vida, y podría decirlo mejor con la expresión de “a cada paso”, fue la lentitud con la que la gente a mi alrededor caminaba a donde sea que tuviéramos que caminar. Cuanto más yo les insistía a mis acompañantes que aplicaran la marcha ligera apelando al poco valioso tiempo que tendríamos para cada cosa, más lento andaban. Nunca logré que aceleraran el paso, y siempre conseguí que caminaran más lento. A mitad del viaje desistí y en silencio guardaba mis palabras, no tenía caso con un grupo así. Casi al final del viaje me despojé de ellos y caminé aparte a mis rincones propios, solo. Fueron días mejores y más veloces, mejor aprovechados, más llenos de adrenalina. Me sentí más vivo. Así que eso faltó en principio. Necesité un amigo acompañante, todo el viaje, que pudiera mantener el paso ligero a mi par. Un Aquiles moderno, de los pies ligeros.

Otra cosa que me sorprendió fue que mi grupo era demasiado inconforme todo el tiempo. Por más que me esforcé en conseguirles todo a menos precio y lo más rápido posible nunca era lo suficientemente barato, ni tampoco lo suficientemente rápido. A todo le encontraban defectos. Pensé que estaba yendo de viaje con gente guerrera, pero resultó ser que no. Todo eso logró en mí un desgano total por ayudarles en nada más. Al final preferí hacerme a un lado para que ellos mismos sean los mediadores de sus propias cosas. Yo me liberé de todo. Pude vivir de manera guerrera a mi estilo. Pero me faltó un amigo acompañante guerrero como yo, que siempre viera el lado positivo de todo y fuera feliz y satisfecho con lo logrado.

Tuve que luchar, también, para que todos se despertaran temprano. Era increíble verlos dormir tanto tiempo y perder la mitad del día en sus rituales para despertarse y para asearse. Por más que les dije que si querían dormir así debieron haberse quedado y no debieron haber viajado a una ciudad que se encuentra en movimiento todo el tiempo. Tuve que pasar dos días desesperado por la demora matutina antes de ponerme muy duro y tener que, con palabras ásperas, decirles que mi tiempo en Cusco valía demasiado como para desperdiciarlo absurdamente en esperar cuatro horas todas las mañanas hasta que se despertaran y se alistaran para salir. Yo mismo soy demasiado dormilón (lo acepto), me cuesta muchísimo levantarme antes de mediodía y más en vacaciones, pero en Cusco me levantaba a las siete y me bañaba con el agua que todavía llegaba fría (y cuando uso el adjetivo frío quiero decir casi helado). Y es que el tiempo en la ciudad de Cusco es demasiado valioso incluso para mí que ya he estado allí en muchas oportunidades anteriores. Pero otra vez lo tomaron para mal y no entendieron que lo hacía por el bien de ellos y del aprovechamiento máximo del viaje. Al final tampoco me preocupé más de eso y programé mis días últimos a mi propio ritmo y horario. Me faltó, eso sí, un acompañante amigo guerrero como yo que sea disciplinado consigo mismo.

Otra cosa increíble era que de no ser por mí jamás hubieran tomado las fotos que tomaron del viaje. Y que ahora esas fotos cuelgan triunfantes en sus respectivos sitios en la red. Dudaban para sacar la cámara de sus estuches y disparar el obturador para tomar un cuadro de recuerdo. Uno tenía que invitarlos. Eso es realmente una abominación terrible. Estando en la ciudad del Cusco, ¿Cómo era posible que no tomaran fotos a cada paso y cómo era posible que no pidieran que se les tomaran fotos? Yo sí lo hice. Tomé fotos en demasía y pedí que me tomaran fotos en cada buen sitio para hacerlo. Creo que eso les molestó. Pero, hombre, vamos, que esto es un viaje, tenía que tomarme la mayor cantidad de fotos posible.

Y el asunto no queda ahí nada más. Para tomar fotos nunca encontré peores fotógrafos en mi vida. De no ser por los paisajes las fotos no valdrían ni un duro. Porque parece que hubieran sacado las fotos con el mayor desgano del mundo entero. Eso en realidad fue una de las cosas que más me desesperó. Ya a esas alturas no les decía “vuélvemela a tomar, que salió mal”, porque se quejaban de mi perfeccionismo o gastaban bromas de que era yo el que no cuadraba con la cámara al momento de posar. Sólo respondía yo con silencio, mientras que les pedía sus cámaras e iba hacia el lugar donde se encontraban ellos y los enviaba a mi lugar anterior, y con un solo disparo sacaba fotos increíbles, las mismas que yo al inicio esperaba de ellos, pero que jamás conseguí. Al menos les demostré que no era imposible. Pero luego la excusa fue que el sol cambiaba entre que yo posaba y que tomaba fotos de ellos. Vaya discurso mediocre. Necesité todo el viaje un amigo acompañante guerrero con corazón artista, poeta, que supiera encontrar la magia de las fotos. Así como yo las saco de las más míseras condiciones. Una persona con noción de la belleza, nada más. Porque uno sabe encontrar la belleza en cualquier circunstancia, siempre y cuando la conozca. Eso me faltó con desesperación.

Creo que lo último sería las mediocres ganas de hacer las cosas que hubo por parte del resto. Todo el tiempo estaban cansados. Pero esto es muy comprensible porque yo sé que realmente ellos estaban cansados, lo sé. Yo mismo también estaba cansado. Me sentía cansado. La única diferencia era que yo no lo reflejaba exteriormente de forma física. Esperaba que talvez ellos, por alguna casualidad de la vida, se esforzaran en ser valientes y demostrar que se puede dar más de sí mismo muchas veces, pero no. Llevaban la filosofía de la queja y del descanso. No podían aguantar el mínimo esfuerzo. Fue mi error por no ir con personas guerreras como yo, que aguantan frío, hambre y cansancio y controlan su energía con la mente desde el corazón hasta la punta de los dedos. Será para otra ocasión.

Hay más abominaciones así, que por falta de espacio y por misericordia para con ellos ya no escribo, pero abominaciones seguirán siendo, para aquellos de nosotros que nos consideramos poetas guerreros y que vivimos la vida al máximo, más allá de los límites de los simples mortales. Mortales como aquellos que me acompañaron esta vez, mortales al fin y al cabo. Como aquella de la foto a la cual estrangulo con una sonrisa sincera, pero sin matar. Porque no es mía la potestad, sólo la intención, y es broma. Pero ya todo pasó, y si escribo esto es por un asunto de honestidad conmigo mismo. Y con ustedes también.

Volveré a viajar muchas veces más, porque ya aprendí la lección. Hasta encontrar un acompañante perfecto, poeta guerrero. Hasta tener un viaje perfecto, porque es factible, sin filosofar mucho.

d.

14 comentarios:

Manuel dijo...

Siempre he pensado que los viajes son la oportunidad perfecta para que la gente se conozca en profundidad.
Uno puede llegar a admirar u odiar a sus acompañantes, mas aún si se es el anfitrión (eso de que los esfuerzos nunca son suficientes para satisfacer al resto es muy cierto XD)
Pero al fin y al cabo, creo que te llevas algo de cada uno de ellos (o por que aprendiste algo de ellos o por que sabes que debes evitar alguna de sus actitudes).

Suerte en la búsqueda de acompañante XD

E. dijo...

Tengo el honor de ser el primero en comentar este post.
Mi muy estimado d todos no somos iguales y eso lo debes de saber muy bien tu. Quizas para tus compañeros solo era un viaje más, otra aventura.... No todos pueden ver la vida y sus momentos como aquellos que apreciamos el arte, los detalles y la belleza de un nuevo lugar... A pesar que no hayas tomado las fotos que querias, estoy seguro que en tu memoria quedará grabada una imagen casi perfecta de lo que es el Cusco y su misterio, su esplandor.
Muchas veces deseamos tener esa persona que vea como nosotros, muy dificil se encuentra, pero sé feliz de que al menos tú, puedes ver el mundo y sus maravillas con tus propios ojos.

d dijo...

Gracias por mencionarme las tres cosas positivas precisas que debería yo sacar de todo esto M. Y gracias por ser el lector más fiel de este humilde blog de un servidor. Y gracias por tus sinceros deseos para conmigo. Espero encontrar ese poeta guerrero.

d.

d dijo...

Casi fuiste el primero E. Y creo que lo mereces por que siempre estás aquí para comentar lo que escribo, muchas gracias. Es cierto, no todos somos iguales, sólo que a veces se me olvida, y sueño demasiado. Es cierto lo del deseo profundo y bueno al final queda lo que llevo en el corazón, tienes toda la razón. Llevo el resto en mí. Un abrazo E. Y gracias por pasar a menudo por aquí.

d.

Teyalistic dijo...

aww sorry the trip wasn't the best love! but it's true what they say. you really get to know who people are when you're on a trip with them. and it bothers me when people cant keep up with me either so i understand. maybe next time you will find your perfect partner and your trip will be marvelous :)

oh and to your question before: i'm from Turkey originally. I moved to the States when i was 12, which is why i don't have an accent. But i'm still fluent in Turkish as well. so yea. that's me :)

d dijo...

The trip was great anyway. I'm not complaining at all. The thing is that I wanted to be honest about all that was happening there.

Now I know I have a friend from Turkey. That's really great. See you around T.

xx

d.

Anónimo dijo...

Inauguremos: Jajaja!!!

Es mi modo de empezar ya que fue la risa la que perduró la mayor parte del tiempo mientras leía, comprendo muy bien lo que debes de haber pasado ya que yo me he encontrado en situaciones muy similares e incluso quizás peores.

Algo que pude rescatar fue el hecho de que usaras muchas veces "acompañante" pero agregándole ciertas palabras que realzaban y le daban ciertos toques que marcaban una diferencia radical en las líneas en que se encuentran redactados, el usar "acompañante guerrero" y "acompañante amigo guerrero" parecen en un principio algo muy similar pero para los que nos ponemos en tu lugar, vemos que el significado va mucho mas allá del entendimiento y enfoque de la mayoría ("el pueblo"), ya que al menos para mi fue así ya que al leer "acompañante guerrero" me identifiqué pero a medias pero al leer "acompañante amigo guerrero" ya no me identificaba con ello sino que ya me ponía en ese lugar porque es el nombre correcto que le daría a aquella persona que necesité y probablemente necesito en cada uno de mis viajes (aunque estos ya no sean tan consecutivos y frecuentes como en otros tiempos).

|Sé que no se puede encontrar la perfección en un viaje pero si de algo estoy seguro es que si se puede encontrar a ese acompañante AMIGO guerrero que pueda hacer del viaje; UN VERDADERO E INOLVIDABLE VIAJE|

*VIAJE: Comentado y escrito en mayúscula ya que una cosa de todos los días es un viaje; pero otra distinta es un VIAJE.

d dijo...

Nadie mejor que tú, acompañante amigo (y no sé si de repente también guerrero) me ha comprendido y ha sabido entenderme de mejor manera en cuanto a este post tan odiado por la mayoría de mis lectores. Gracias por comentar y espero seguir viéndote por acá A.

Con mucho cariño respondo a tu comentario.

d.

amelie dijo...

Hola hace tanto que no pasaba por aka espero estes bien ...

interesante publicacion ...

nos vemos...

chau

Anónimo dijo...

jajajajajajaja esta vez me he reido mucho de tu artículo, haber haber senti q leia la aventura de alguien frustrado despues de no haber logrado sus altas expectativas.... bueno nose q tan altas habran sido las expectativas q tuviste xq en realidad eso es relativo deacuerdo a cada persona,jajajaja oie pero al fin y al cabo viajaste!!!! y de q se volvio inolvidable se volvio inolvidable tu viaje... un viaje marcado x las abominaciones!!! jajajaja.. bueno mi buen amigo de todo se aprende, en todo todito aun ahi en las diversiones.... oieee me parecio muy xeere aquella parte donde dices q escribiste x honestidad a ti mismo!!! vaya felicitaciones!!!! con esa frase aprendi q los prejuicios kedan fuera...no hay nada mas bonito q ser SINCEROS!!!! cuidate amigo y q Dios siga inspirando ese corazón cada vez mas aun en los mas minims detalles de tu vida!!!! y bueno me despido diciendote q Dios tiene las personas indicadas para cada circunstancia de nuestras vidas.. y muchas de ellas nos ayudan a mejorar nuestro caracter jajajaja y no sabre yo q a veces suelo ser tan exigente jajaja.. cuidate amigo byeeeeeeeeeee
att.
NAJUM AMITAI (Carmen Rosa)

Teyalistic dijo...

update update!! :D

d dijo...

Soon I'll update it. Perhaps it will be tonight. Perhaps perhaps perhaps.

d.

Cynthia Obando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cynthia Obando dijo...

Seguiré con los jajaja! XD Que puedo decir, sabía mas o menos como había sido la aventura de Cuzco pero leer los detalles siempre es mejor. No hay dudas que lo que más has desarrollado en el viaje ha sido tu tolerancia ;). Créeme que leer tu anécdota me provocó hacer un viaje contigo para saber que costumbres mías podrían hacerme una mala acompañante o quien sabe y tal vez y congeniamos. Queda pendiente un viaje de todos modos ;)