martes, 14 de octubre de 2008

16 semanas y cómo comenzó


Un aire helado se avecinaba esa noche. Habían pasado ya varios días desde la primera vez que pisé aquella ciudad. Muchos días caminando por las calles bajo un sol serrano y unas nubes blancas, que unas veces se apiadaban de mí al darme sombra, y otras veces eran cómplices para dejarme caer su lluvia. Un foráneo en medio de la ciudad ancestral. Un muchacho del que nadie se preocupaba. Así llegó la víspera de mi primer día viajando en el tren.

Me gustó la idea de un uniforme especial desde el principio. Hacía tiempo que no me tomaban medidas de ropa al cortesano estilo de un sastre de antaño. Todo era muy emocionante. Viajar en el tren hacia Machu Picchu. Conocer turistas. Había llegado con la determinación suficiente para poder lograrlo.

Vivía muy alejado de la estación, por lo que aquella noche tan bella preví el ir a dormir a casa de unos amigos más allegados al centro. Noches hermosas como las del Cusco no hay en la tierra donde yo nací. Son únicas y milagrosas. Puedes mirar al cielo y ver los ojos mismos de los ángeles cuidándote desde allá arriba. Te miran y parpadean a la distancia infinita. Y la luna se esconde temerosa entre las nubes, que de noche se vuelven negras para hacer sus fechorías en la oscuridad.

Otra vez la despreocupación de aquel que sabe que todo lo puede, o al menos así lo cree, me distrajo durante la velada. Ya con mis medidas tomadas había recibido mi uniforme entero para el día siguiente. El abrigo de alpaca negro fue lo que más me gustó. Me hizo recordar a Sherlock Holmes y al inspector Gadget. Nunca usé abrigo hasta entonces, y no he vuelto a usarlo.

Sabía que aquella noche no dormiría bien por la impaciencia y la emoción que golpeaba contra mi pecho. Seguía imaginando como sería estar allí con los pasajeros. Finalmente abrí los ojos a las cuatro, de madrugada. No quería llegar tarde a mi primer día de trabajo en el tren a Machu Picchu. El aire de la medianoche se había transformado en dagas de hielo que hincaron mi piel cuando salí semidesnudo a través del jardín para llegar a la ducha del patio. Fue la ducha más helada de mi vida. Bajo la luna llena y blanca y las estrellas que se reían de mí y de mi cuerpo tembloroso. Usé toda mi fuerza de voluntad reunida para poder bañarme. Me purificó hasta el pensamiento con el dolor del frío.

Corrí de nuevo y esta vez el aire me parecía vapor al contacto con mi piel. Me apresuré para estar listo y poner sobre mis hombros ese hermoso abrigo de piel de alpaca, me sentía un súper hombre ese momento. Salí por la vereda llena de tierra yendo con cuidado de no empolvar mis lustrosos zapatos negros. La espera del taxi se me hizo casi eterna, fue una suerte que al fin uno pasara a recogerme.

Todos andaban apurados ya en la estación. Yo, creyendo haber llegado temprano, me desilusioné al saber que había perdido la hora del desayuno. Ya comenzaba el embarque y aún no había ni un rayo de luz en el andén. Y así a oscuras, comenzaba una nueva aventura que llegó a ser una de las más grandes que tuve en mi vida. Es curioso que hiciera todo eso por una chica. Al ver pasar los árboles junto a mí desde una ventana del vagón a media mañana pude ver que no era por ella, ni por nadie más. Era que yo tenía que llegar hasta ese lugar porque tenía que conocer todas esas maravillas, tan alejadas de esta gris ciudad. Lograr vivir un sueño hace que la vida sea más hermosa. Ya no escuchaba los sonidos, y mi mente no pensaba. Era feliz por ese instante. Con los zapatos puestos sobre un vagón.

d.


12 comentarios:

Manuel dijo...

Creo que tus días en Cusco fueron de las que mas te formaron, creo que todas las personas deberíamos tener mas de esas aventuras de manera mas seguida.

clementine dijo...

Pucha, debí ir al Cuzco antes, para tener vara en el tren =D
Aunque en realidad aún no he ido (sí, ya sé, qué vergüenza). Pero pronto.

Ah, y el wireless apesta y por eso mi desconexión anoche.
Saludos.

Anónimo dijo...

asuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
q chevereeee
amiooo bacan lo q escribess de verdadddd tkmm y q dios te bendigaaa muxoooooo...
chevere y espero q me pasaes siempree estas cositass q me gustannbnn
jijiijiji
bendicionesss

Anónimo dijo...

me puse anonimaaa jajajaja

d dijo...

M: tienes razón, como siempre.
C: debes ir, las veces que quieras.
B: gracias por el entusiasmo, me encanta.

d.

Anónimo dijo...

wao amio!
me has hecho recordar a mis dias en Arekipa, las manhanas frias (las duchas heladas!)la emocion de sentir q uno esta donde debe estar!
me encanto este blog creo q hay tiempos en los q uno es mas feliz y al recordarlo se siente mucha nostalgia..
Carolina

Anónimo dijo...

p.d: no te olvides q cuando te gradues ya me deberas todo el tiempo q voy a acumulando de dejarte estudiar jaja y tb espero q algun dia escribas sobre el dia q nos conocimos.. ok??

Anónimo dijo...

El David!!! oe no ps causa, ta' bien lo que has escrito pero no ps!!! no es lo mismo que escribas un pedacito y me hayas contado bastante ps, era pa' q' escribas mas, asi no es ps!!! Bueno brother, a mi que me has contado gran parte de esta historia, espero que pronto pongas todo lo demás ya que la escribir te explayas bastante y probablemente pueda leer algo que se te haya "escapado" contarme.

Bendiciones y sigue así de escritor como siempre.

d dijo...

Gracias Nina y Andrés por ese ánimo.

d.

Jorge F. Ayras Villanueva dijo...

Esos momentos cuando te das cuenta de que tenias q estar ahi y de repente vez la causa, y x ultimo te das cuenta que son 2 mundos remotos la causa con la consecuencia no es mas que lo mejor; pues es muy extraño pero asi son los misterios d la vidu xD! algo parecido me paso antes.

Saludos Huevo sin sal

PD: x un momento pense q staba leiendo el alquimista jajajaja...

Anónimo dijo...

nose porque pero me quedo corto lo que escribiste. en el ultimo parrafo parecia que algo te hubiera dicho "vamonos termina de escribir!" y hubiera hecho que cerraras algo que comienzo tan descriptivo. Po una chica? brodr, no echemos la culpa a las chicas por las que hacemos cosas, las hacemos porque queremos y punto, si ellas se lo merecen o no es otra cosa. Esta vez sere un anonimo mas...

d dijo...

Los machos se manifiestan. No fue por esa chica que tú crees. Fue por otra mucho mejor. Que al final me dejó. Se acabó como pasa en la vida. Ahora es un buen recuerdo. El otro fue un mal recuerdo. La historia seguirá.

d.