viernes, 24 de octubre de 2008

20 peldaños hacia el cielo

Cuando me tocó en la vida seguir solo en mi camino, con un rumbo pactado y un paso aligerado de carga, me fue el turno de comprender tras mucho tiempo de filosofar que había de aprovechar aquellos días de encuentro a solas con el universo para convivir conmigo mismo. Aprendí que uno primero debe aprender a caminar de a uno para poder luego caminar de a dos. Aprendí que no hay porque arrepentirse de lo que uno hizo o dijo pero que hay que dejar pasar las cosas cuando ya no hay remedio ni marcha atrás. La realidad y la vida siguen su curso, y hay que seguir avanzando junto con ellas.

Mentiría si alguna vez dijese que me fue fácil olvidarla. Mentiría también si dijese que no me dolió. Pero me alegro ahora de la forma en que se llevaron a cabo las cosas por aquel entonces. Aprendí muchos hechos de la vida que son incontenibles e inevitables. Comprendí que uno no puede estar seguro de las personas, mas sí uno puede estar seguro de sí mismo. Aprendí que toda historia sí tiene un final feliz, y que si aún no eres feliz es porque aún no ha terminado tu historia.

Rescaté muchas amistades buenas paralelamente. Amistades que perduran hasta hoy. Quizás nos hemos llevado bien a la distancia porque no han tenido que soportar mi presencia ni mis bromas pesadas, y a la vez nos extrañamos todos al punto de vivir al máximo cada encuentro furtivo de los últimos años en los cuales viajé o ellos vinieron a mí.

Nemo fue el que siempre estuvo a mi lado y junto a mi corazón. Junto con César siempre logró convencerme de viajar a verlos continuamente. Fue más fácil el acomodarme por aquellos tiempos porque todo era nuevo para todos. Puedo decir que llegué a quererlos mucho, y los sigo queriendo hasta ahora, a pesar de la letanía del tiempo y la lejanía de la distancia, las montañas, bosques, valles y quebradas.

Por aquel tiempo hicimos visitas aventuradas a la facultad de Antropología. Me fueron presentando chicos y chicas diferentes de todos aquellos conocidos míos dejados en mi tierra natal. De entre los tesoros que gané aún cuento con varios de ellos como mis hermanos y hermanas de la vida y del corazón. Los cuales supieron quererme tanto como yo los quise a ellos. Añoro con nostalgia las tardes aquellas en los jardines, lugar perfecto para sentirse feliz y para jugar una partida de naipes de un juego que yo llevé y en el que todos llegaron a ser muy diestros más tarde.

Las cenas grupales en el rededor del campus, comiendo papas y salchichas fritas como único alimento cada noche. Los caminos hacia la vida bohemia del barrio de San Blas. Donde me llevaron a conocer la escalera al cielo. Donde pude acercarme más a lo mágico de aquella ciudad imperial y a los corazones de mis hermanos. Aquellos peldaños que nos conectaban desde la tierra hacia lo infinito del cielo y las estrellas todavía me parecen sagrados. Aquellos peldaños que nos abrían las puertas a los vinos dulces y las veladas eternas hasta el amanecer.

Aún no tenía ni idea de lo mucho que me esperaba por recorrer en mi camino. Todavía no supe que no lo recorrería solo. Nemo y César me acompañaron en la búsqueda de mi felicidad. Más tarde me di cuenta que la felicidad no es un fin, sino todo el camino. Así transcurrió paralelamente a mi amor de frío invierno la historia de los tres amigos. El tablado de madera soportando mis sueños y las visitas interminables a los amigos de ayer y de siempre son detalles que me llenan ahora de nostalgia al recordarlos.

Y pensar que yo nunca quise viajar a ese lugar. Eso me enseñó a que a pesar de tener incertidumbre sobre lo que pueda encontrar en un lugar extraño, es mejor aventurarse que quedarse de brazos y piernas cruzados. Uno nunca sabe que habrá detrás de la siguiente puerta. Uno nunca sabe que hay al final de los peldaños incontables. Uno nunca sabe.

d.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Nice to see you.
I hope you'll have a nice holiday.

Artemisia21 dijo...

"nada mas lindo que tener verdaderos amigos" ... suerte la tuya de haber conocido lugares tan bonitos te juro que yo tengo unas ganas locas de salir de lima.. y nunca lo eh hecho puedes creerlo?? oh my gad¡¡¡ no quiero morir con mis pulmones llenos de humo contaminado por la intransitable lima.. ah claro tambien por culpa del cigarrillo... ( los voy a volver a dejar) . bueno nos estaremos leyendo.. y ya viste mama mia?..

Poetastra dijo...

el mundo es tan extenso, que nada nos indica que el amor y las amistades esten en el mismo pedazo de tierra en el que naciste...

sigue recorriendo el mundo


besos!

Francis dijo...

Esq tienes razón cuando dices lo que dices...

Unknown dijo...

Estas empezando a vivir y con este recorrido conocerás a mucha gente, es más, habrá la oportunidad de quedarte con ésta gente que se convertirán en verdaderos amigos, asi es la vida muchas veces de cosas simples y hermosas como la amistad

gracias por la visita y por el seguimiento ;)

bso!

Ric dijo...

chevere! que rico es conocer nuevos lugares no?! ver cosas nuevas, otras realidades.

Buena suerte! estare pasando mas seguido x aki :p

Artemisia21 dijo...

señor.. hace tiempo que no da señales de vida.. me gustaria leerlo un poco mas., se hace extrañar espero leerlo pronto :) cuidese